Inicio Especiales El COVID-19 no frena la solidaridad

El COVID-19 no frena la solidaridad

361
0
Trasplantes de órganos
Solidaridad

Aunque la donación de órganos y sangre en el Perú se vio afectada por la pandemia, los trasplantes no han cesado y se ha seguido salvando vidas. Sepa cómo donar.

El trasplante de órganos y tejidos se ha convertido en una buena alternativa para prolongar la vida de una persona. Y es que un donante vivo puede salvar hasta tres vidas y un donante cadavérico más de diez. Aunque la crisis sanitaria por el COVID-19 ha afectado esta práctica, a tal punto que se estima que cayó en el mundo hasta en un 80%, la solidaridad de los peruanos no se ha detenido, pues en medio de la pandemia se sigue donando y dando vida.

Juan Almeyda Alcántara, director general de Donaciones, Trasplantes y Banco de Sangre del Ministerio de Salud, señaló que durante la emergencia sanitaria, en el Perú los trasplantes continuaron y hubo casos de padres que donaron parte de su hígado a sus hijos o familiares que dieron un riñón a otro pariente. “También se han realizado trasplantes de córnea y de médula ósea, aunque hubo problemas por la disminución de donantes cadavéricos”, reconoció.

Es que para que una donación de este tipo se materialice la persona debe haber tenido muerte cerebral, es decir una muerte causada por un traumatismo encéfalo craneano, un accidente cerebrovascular o una hemorragia cerebral, entre otros. No obstante, estos hechos han disminuido por el aislamiento. Además, para poder extraer los órganos, esta persona debe estar en una unidad de cuidados intensivos, pero por ahora estas unidades están saturadas de pacientes COVID-19.

Pero no solo eso. Los recursos humanos que se necesitan para un trasplante también se vieron afectados, pues el personal médico y asistencial encargado de la búsqueda de donantes se dedicó a atender la emergencia por el coronavirus, o muchos se tuvieron que ir a sus casas por tener un alto factor de riesgo.

Por todo ello, la reducción de los trasplantes se ha traducido en una pérdida de oportunidad para los más de 6,900 pacientes que están en la lista esperando el trasplante de órganos y tejidos. Sin embargo, Almeyda dijo que los trasplantes en los hospitales del Ministerio de Salud se están reanudando poco a poco con todos los protocolos de bioseguridad necesarios y lo mismo ocurre en los establecimientos de EsSalud.

De hecho, la Gerencia de Procura EsSalud –encargada de las donaciones y trasplantes– informó que en lo que va del año 110 personas recibieron un trasplante de órgano o tejido; 63 de ellas en plena pandemia. Aunque la cifra es bastante menor en comparación a 2019 en que se lograron 372 intervenciones de este tipo, resulta alentador en el contexto en que vivimos, pues revela que la solidaridad de la ciudadanía es cada vez más fuerte. Mary Díaz, gerente de Procura EsSalud, explicó que en esa dependencia se decidió postergar los trasplantes selectivos para priorizar a aquellos pacientes calificados con el grado de “urgencia cero”, es decir, aquellas personas que se encuentran en estado crítico y que podrían fallecer si no recibían un órgano o tejido.

De esa manera, se salvaron muchas vidas. Sin embargo, todavía hace falta concientización para que más peruanos donen y así se beneficie a pacientes que se encuentren en estado crítico y siguen en la búsqueda de un órgano o tejido para seguir viviendo.

Situación en el Perú

Y es que en el Perú, antes del COVID-19, la situación de la donación de órganos no era la mejor. El país no posee una cultura de donación y eso se refleja en las cifras, pues solo el 13% de la población ha puesto en su DNI que está dispuesto a donar sus órganos al morir, mientras que un grueso 80% prefiere no hacerlo.

En comparación con otros países de Latinoamérica, el Perú tiene uno de los índices más bajos de donación de órganos, pues con un promedio de solo 2 donantes por cada millón de habitantes, se ubica en el penúltimo lugar de la lista, solo superando a Bolivia.

Perú tiene uno de los índices más bajos de donación de órganos. Con un promedio de 2 donantes por cada millón de habitantes, se ubica en el penúltimo lugar de la lista, solo superando a Bolivia.

Otros países de la región, como Uruguay y Argentina, cuentan con 23 y 20 donantes por millón de personas, respectivamente. Mientras que en Europa la lista de países con mejores tasas de donación es encabezada por España, que cuenta con 43 donantes por millón de habitantes.

Pero lo más triste de las cifras del Perú es que con la tasa tan baja de donación, la mortalidad es grande. Según EsSalud, hay más de siete mil pacientes esperando por el trasplante de un órgano para poder vivir y entre dos y tres de esas personas mueren al día a la espera de ese acto solidario.

Según EsSalud, hay más de siete mil pacientes esperando por el trasplante de un órgano para poder vivir. Cerca de 3 personas mueren al día a la espera de ese acto solidario.

Sin embargo, actualmente hay dos formas de ser donante de órganos: puede ser donante en vida o donante cadavérico. Los que donan en vida pueden ofrecer su riñón, parte del hígado y de la médula ósea y salvar hasta tres vidas. En tanto, los donantes cadavéricos pueden donar riñones, pulmones, corazón, hígado, páncreas, córneas, piel, huesos, entre otros, y salvar a más de 10 personas.

Desterrando mitos

Almeyda señaló que en el Perú los principales obstáculos para promover la donación de órganos están asociados a ciertos mitos sobre una supuesta mala práctica en los trasplantes. Sin embargo, dijo que la población debe saber que se trata de falsedades y citó algunos de los temores más comunes que no tienen fundamento:

  • Las personas temen que si acepta ser donante se pueda traficar con sus órganos, lo cual es falso. Para un trasplante se necesita un sistema complejo que incluye condiciones idóneas como un establecimiento de salud esterilizado, profesionales de salud entre cirujanos, patólogos, biólogos, anestesiólogos, intensivistas, emergencistas, laboratoristas, psicólogos, asistentes sociales, etc. Además el órgano no puede ser conservado por más de cuatro o seis horas para ser colocado en otro cuerpo y debe ser compatible con el receptor.
  • Se cree que si una persona llega grave al hospital, los médicos lo dejarán morir para usar sus órganos, sin embargo esto también es falso, pues es deber moral y legal del médico brindar la atención necesaria al paciente. Además, los equipos médicos que trabajan en cuidados intensivos y trasplantes son distintos y para confirmar la donación se necesita el consentimiento de un familiar.
  • Se cree que los órganos pueden ser destinados a las personas con más poder o más dinero. Pero esto también es falso, pues los órganos de un donante son asignados a los pacientes que se encuentran formalmente en una lista de espera, la cual se elabora bajo ciertos criterios de selección, entre ellos, la compatibilidad sanguínea, de tejidos, la edad y el estado clínico del paciente. Se debe saber que la compra-venta de órganos es ilegal y está sancionada con una pena de cárcel de entre 3 y 6 años.
  • Se teme que con la donación de órganos el cuerpo del donante quede desfigurado y no pueda ser velado con el cajón abierto. Sin embargo, esto tampoco es cierto, pues la donación de órganos no ocasiona daño en la apariencia física del donante. El proceso de extracción de los órganos está a cargo de profesionales médicos expertos y se realiza con todos los cuidados de una operación quirúrgica de rutina, conservando la estética corporal.

Donación de sangre

Pero no solo la donación de órganos se afectó con la pandemia. La donación de sangre también pasó por un problema similar. Lo ideal para atender la demanda de un país es que se logre recolectar la sangre del 2% de sus habitantes, lo que en el caso del Perú significaría reunir 640,000 unidades de sangre. Sin embargo, el año pasado, sin pandemia, solo alcanzamos las 423,000 unidades.

Este año, sin duda, la cifra de recolección de sangre bajará pues Almeyda señaló que, con la crisis sanitaria, la población ya no va a los hospitales a donar por temor al contagio. No obstante, aún hay pacientes con casos de hemorragias maternas, leucemias o diversos tipos de cáncer que necesitan trasfusiones de sangre.

“Lo bueno es que así como disminuyó la tasa de donaciones también disminuyó la demanda de sangre. El hecho de que el país estuviera paralizado, con todas las familias en casa, hizo que se redujeran los accidentes de tránsito, los accidentes laborales y los casos de personas quemadas. Además, se suspendieron las cirugías programadas. Sin embargo, aún hay casos de emergencias que deben ser cubiertas”, manifestó.

Ante esa necesidad, la Dirección General de Donaciones, Trasplantes y Banco de Sangre del Ministerio de Salud diseñó una nueva estrategia para que recolectar sangre no implique el desplazamiento de personas a un centro de salud ni el ingreso de personal del sector a sus hogares. Se decidió hacer alianzas con el sector público y privado para instalar puestos de donación de sangre con todas las medidas de bioseguridad en las playas de estacionamiento y en otros espacios libres de mercados y supermercados.

La respuesta de la población fue mejor de lo que se esperaba. En el primer día se lograron captar a 60 donantes y desde que se restableció el servicio las donaciones no paran. Se espera terminar el año con la recolección de 350,000 unidades de sangre, una cifra importante teniendo en cuenta la situación de emergencia por el Covid-19.

Sepa quién puede donar

El experto aclaró que casi todas las personas pueden donar sangre y dio algunas pautas que la ciudadanía debe tomar en cuenta si quiere convertirse en donador:

  • Para donar sangre se debe ser mayor de edad, tener hasta 60 años y pesar por lo menos 50 kilos. Pero si tiene más de 60 años y buena salud, también puede ser donante.
  • No pueden ser donantes las personas con anemia o con enfermedades contagiosas, como hepatitis C, VIH o algún tipo de cáncer.
  • Las personas que han tenido COVID-19 también pueden donar sangre, pero pasado un mes de no presentar ningún síntoma de la enfermedad.
  • Para donar sangre las mujeres deben tener una medida superior a los 12.5 de hemoglobina y los varones una medida mayor a 13.5.
  • Un varón puede donar sangre cada tres meses y una mujer cada cuatro meses.
  • Donar sangre no adelgaza ni engorda. Tiene la ventaja de estimular la producción de sangre en el cuerpo humano y la hace más fresca internamente. El volumen de sangre se reemplaza al cabo de pocas horas.
  • Al donar sangre la persona se somete a un chequeo completo en forma gratuita, pues se descarta VIH, hepatitis, sífilis, Chagas y COVID-19.
  • Los donantes no contraerán ninguna infección, pues todo el material utilizado en la recolección es estéril y descartable.
  • Una donación de sangre beneficia a tres personas, pues de la sangre se puede obtener glóbulos rojos, plaquetas y plasma.

“Los peruanos son solidarios y lo están demostrando en medio de la pandemia. Aunque a veces por desconocimiento, deciden no donar, vemos con optimismo que cada vez la población joven está entendiendo el valor de la donación y de tener la oportunidad de contribuir para salvar una vida”, finalizó Almeyda.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí