Inicio Destacado ¡No se automedique!, podría dañar su salud

¡No se automedique!, podría dañar su salud

2122
0
coronavirus

En tiempos de COVID-19, el 70% de los peruanos consume medicinas, hierbas y remedios caseros sin consultar con un médico, pero los expertos advierten que esta práctica podría perjudicar su salud.

En los últimos meses, abundan en las redes sociales informaciones con supuestas “recetas mágicas” que prometen vencer el coronavirus, e incitan a las personas a consumir, sin consultar con un médico, una variedad de medicamentos, hierbas, remedios caseros y hasta desinfectantes. Pero tenga cuidado, pues hasta la fecha no existe ningún producto farmacéutico eficaz para curar el COVID-19 y los expertos advierten que automedicarse podría poner en riesgo su salud.

Alfonso Zavaleta, médico especialista en Farmacología y catedrático de la Universidad Peruana Cayetano Heredia (UPCH), señaló que con la llegada del coronavirus la automedicación ha aumentado notoriamente en el Perú. “Antes de la pandemia se estimaba que el 30% de peruanos tomaba medicamentos sin prescripción médica. Sin embargo, actualmente la cifra se ha elevado al 70%, es decir que más gente toma cualquier producto y sigue lo que ve para tratar de protegerse”, dijo.

Pero eso no es todo. Por esa situación también están aumentando las atenciones de pacientes con COVID-19 que llegan a las clínicas y hospitales con complicaciones, pues en muchos casos están probando tratamientos que no han sido comprobados, como por ejemplo con antibióticos no recetados por un médico o con desinfectantes como el dióxido de cloro, que en lugar de hacer un bien agravan más sus cuadros clínicos.

Alivio pasajero

El médico internista Manuel Frías Rojas advirtió que la automedicación es más perjudicial que beneficiosa, pues en muchos casos, al tomar un medicamento sin receta médica, la persona suele aliviar los síntomas, pero esconde un problema más grave de salud que si no es diagnosticado y tratado a tiempo podría generar desde una alergia, hasta una intoxicación e, incluso, llevar a la muerte.

“Se han visto, por ejemplo, casos de personas con dolor de cabeza que toman una pastilla cada vez que lo sienten y no saben que su cuadro se debe a presión alta, fiebre tifoidea, sinusitis o hasta el COVID-19. Hay otros casos de personas que tomaron por años analgésicos para el dolor de columna y se causaron una insuficiencia renal o daño hepático”, refirió.

Pero hay más. Muchas personas usan varios medicamentos a la vez, sin conocer sus contraindicaciones, y eso puede ocasionar interacción entre ellos y generar la disminución de sus efectos o secuelas perjudiciales en la salud. “Se puede dar el caso de personas que llevan un tratamiento con un anticoagulante pero por su cuenta toman otros medicamentos no prescritos, como una aspirina, lo que potencia la acción del fármaco y hasta puede producirle una hemorragia”, advirtió Frías.

Casi todos lo hacen

Pese a ello, la automedicación en el Perú es más común de lo que debería. La Encuesta Nacional de Satisfacción de Usuarios del Aseguramiento Universal en Salud 2015, realizada por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), reveló que el 50.6% de los peruanos adquirió alguna vez diversos medicamentos sin receta médica.

“Esto es peligroso porque cada medicamento tiene su dosis, su intervalo de aplicación y su especificación que indica para qué enfermedad se debe usar y en qué presentación farmacéutica. Además, todo medicamento tiene la posibilidad de tener efectos colaterales y adversos, por lo tanto, no se trata de solo dar un nombre y tomarse una pastilla a la hora que uno quiera, o como la amiga o la abuelita lo digan”, sostuvo Alfonso Zavaleta.

El experto advirtió que automedicarse sin tener algún síntoma de la enfermedad, así como tomar fármacos equivocados que no sirven para la afección que uno presenta y usar ciertas medicinas en dosis incorrectas y por menos tiempo del que se debería, conlleva a que se pierda la eficacia del medicamento. “Hay casos en que se toman una pastilla o dos o unas cucharadas de algún jarabe y la gente piensa que ya se curó de la enfermedad, pero lo cierto es que las enfermedades nunca se curan con una sola dosis”, precisó.

En el caso de los antibióticos la situación es más grave porque cuando una persona se automedica y toma una cantidad insuficiente, en intervalos inadecuados o usa un fármaco que no corresponde al germen que quiere atacar, el medicamento falla y, aunque puede hacer que inicialmente los síntomas disminuyan, no cura la enfermedad. Es más, puede generar que la afección regrese y en el tiempo aparezca la resistencia. “Esto quiere decir que este antibiótico deja de ser eficaz en esta persona, que tiene que recurrir a otros más potentes, más caros y más tóxicos”, aseveró Zavaleta.

Tratamiento del COVID-19

En estos tiempos de pandemia, en que todavía no se ha encontrado un tratamiento específico para combatir el virus, la situación se ha agravado. Ello debido a múltiples factores, pero principalmente por la dificultad de las personas para acceder a la atención médica, en parte porque varios hospitales solo atienden pacientes COVID-19 y también porque muchos temen acudir a una clínica u hospital por miedo a contagiarse.

Los expertos recalcan que ningún medicamento o tratamiento es preventivo ni cura el COVID-19. Las personas con síntomas no deben usar fármacos sin antes ser evaluadas por un médico o tener un diagnóstico positivo.

Ante ello, los expertos hicieron un llamado a los peruanos para que, ante cualquier molestia, consulten con sus médicos.

Asimismo, explicaron la eficacia de algunos de los fármacos más populares que se están empleando para el tratamiento de los síntomas del COVID-19:

  • Panadol y azitromicina

Son dos medicamentos que están aprobados en las guías terapéuticas del Ministerio de Salud como preventivos del avance del Covid-19. El panadol es un analgésico que se emplea para bajar la fiebre moderada y, aunque es poco tóxico, su abuso puede causar alergias. En tanto, la azitromicina es un antibiótico potente que se usa en casos de infecciones en las vías respiratorias y, aunque no cura el coronavirus, disminuye la tasa de reproducción del virus. Pese a que tiene una baja tasa de reacciones adversas, un mal uso del medicamento podría producir arritmias cardiacas en ciertos pacientes.

  • Hidroxicloroquina

Este fármaco antipalúdico, que alivia la inflamación y la rigidez de las articulaciones en las personas que padecen artritis, se estuvo usando en algunos países en la primera fase del tratamiento para el Covid-19, aunque diferentes estudios señalaban que podría causar paros cardiacos. En los últimos meses los expertos han desaconsejado su uso debido a que se ha demostrado que es ineficaz en todas las etapas de la enfermedad. (https://www.who.int/es/news-room/q-a-detail/q-a-hydroxychloroquine-and-covid-19)

  • Ivermectina

Este medicamento antiparasitario que se ha usado en el Perú y en el mundo desde hace varios años, ha demostrado utilidad para tratar pacientes con COVID-19 que requirieron ventilación mecánica. Tiene una muy baja tasa de efectos colaterales, aunque en ciertos casos raros podría causar afecciones neurológicas. Los médicos lo han incluido en su presentación en gotas. Nunca debe usarse el fármaco inyectable, porque es de uso exclusivo para las veterinarias y puede causar heridas y úlceras en la piel. (https://www.paho.org/es/documentos/recomendacion-sobre-uso-ivermectina-tratamiento-covid-19)

  • Dexametasona

Este fármaco es un corticoide que se ha empleado en una gran variedad de afecciones por sus efectos antiinflamatorios. En pacientes graves con neumonía, ayuda a descongestionar los pulmones y, según los expertos, ha reducido la mortalidad en una tercera parte de los pacientes con Covid-19 conectados a respiradores y en una quinta parte de los pacientes que solo necesitaban oxígeno. A corto plazo, los beneficios que aporta superan los posibles riesgos, aunque puede causar un aumento temporal de los niveles de glucosa en la sangre. (https://www.who.int/es/news-room/q-a-detail/q-a-dexamethasone-and-covid-19)

  • Dióxido de cloro

Este no es un medicamento. Se trata de una especie de gas de uso desinfectante y blanqueador. Un informe del Instituto Nacional de Salud (INS) señaló que este producto no ha demostrado evidencia científica sobre su eficacia y seguridad en las personas y, aunque quienes lo defienden dicen que puede curar y prevenir el Covid-19 porque aumenta los niveles de oxígeno en la sangre, los expertos refieren que ingerir la sustancia puede oxidar y degradar las proteínas de las células y afectar la mucosa de la boca, el esófago, el estómago y los intestinos, agravando a los pacientes con coronavirus. De hecho, su uso ya ha causado varias intoxicaciones en el país. (https://web.ins.gob.pe/sites/default/files/Archivos/authenticated%2C%20administrator%2C%20editor/publicaciones/2020-08-04/SE_24_dioxido%20de%20cloro.pdf)

  • Oxígeno medicinal

El uso de este compuesto no es preventivo. Está indicado para los pacientes con Covid-19 cuya saturación de oxígeno disminuye, dificultando su capacidad de respirar. Aunque lo ideal es que estos pacientes sean monitoreados en una clínica u hospital, ante la falta de camas y bajo ciertos cuidados, pueden recibir el oxígeno en su casa. Pero se recomienda que la administración sea con prescripción médica, pues su uso indebido y en dosis inadecuadas puede generar intoxicación y hasta un paro respiratorio.

  • Magnesio y vitaminas

Aunque en redes sociales se difunde la idea de que tomar magnesio y otras vitaminas reforzará el sistema inmune y por lo tanto, en caso de contagiarse de Covid-19, los síntomas serán más leves, los expertos aseguran que no se ha encontrado ninguna evidencia que respalde esa afirmación. Los suplementos vitamínicos se usan en pacientes que tienen algún déficit de esas vitaminas. Si usted quiere mejorar sus defensas lo recomendable es tener una alimentación balanceada que incluya proteínas, así como ejercitarse regularmente y dormir bien.

  • Aseo bucal

Ni la crema dental ni los enjuagues bucales tienen contenido que ataque el coronavirus, como se afirma en redes sociales. Los médicos advirtieron que no está demostrado científicamente que un cepillado dental elimine al coronavirus ni que el virus se quede en la boca por unos días antes de entrar a la garganta. Aunque indicaron que un aseo bucal siempre es bueno, recordaron que el virus también puede ingresar por la nariz o al contacto de la mano con los ojos.

Asimismo, hicieron un llamado a mantener una correcta nutrición y no descuidar las medidas de prevención, como el lavado constante de manos, el distanciamiento social y el uso obligatorio de mascarillas y máscaras faciales cuando sea necesario.