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Reclamo de Lima

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Programa Noche de Luna

“Casi nada queda de lo que fue Lima, 
quizá en algún barrio junto a un callejón 
una champusera nostalgias dormita 
bajo la llorona vela de un farol” (“Lima de Siempre”/Serafina Quinteras).

“Lima sin duda es una madre, es una señora antigua, una señora añeja, de historia vieja y misterio, dice la canción. Y esta es la razón por la que hemos evocado esta canción de Serafina Quinteras, una poetisa extraordinaria. Nos cuenta el reclamo de una Lima que se va”, señaló el arquitecto, Javier Luna Elías, en la edición del último domingo del programa de Willax, “Noche de Luna”.

“A veces resuena por entre el olvido 
el vago remedo de un viejo pregón 
y tal vez en Acho hay algún domingo 
en que se estremecen la sombra y el Sol” (“Lima de Siempre”/Serafina Quinteras).

“Todo el mundo lo dice, todo el mundo lo comenta, y me duele tanto ver cómo se va Lima, me duele tanto, porque a usted también le duele, a mi madre, a mi esposa, cuando vamos y vemos que no es lo que quisiéramos ver. Y me duele especialmente hoy día Barrios Altos y me duele Monserrate, que son los barrios emblemáticos de esta vieja ciudad. Me duele porque no hay quién lo explique”, indicó el arquitecto Luna Elías.

“Lima penitente, Lima caprichosa, 
balcón, barricada, santuario, jardín 
con tu Perricholi, con tu Santa Rosa, 
con tus montoneros y tu fray Martín” (“Lima de Siempre”/Serafina Quinteras).

El conductor de “Noche de Luna” estableció un paralelo entre la prioridad que tienen nuestros adultos mayores en las vacunas contra el Covid, y nuestros monumentos más antiguos que urgen de ser restaurados. “Usted lo comprende, cuando digo lo primero que hay que atender en una ciudad son nuestros viejos monumentos. Si hacemos un paralelo entre lo que está pasando en la pandemia vamos a comprender perfectamente que, lo primero que tendríamos que atender, es el privilegio de saber que vivimos en una ciudad tan antigua, que estamos llenos de huacas, llenos de construcciones precolombinas”.

“Aunque hoy el progreso del metro cuadrado 
ha crucificado toda tradición. 
para mí eres siempre la Lima primera 
y te llevo entera en el corazón (“Lima de Siempre”/Serafina Quinteras).

“A dos cuadras de mi casa hay una gran huaca, la huaca Pan de Azúcar, y está Huallamarca, y están todas las huacas que rodean la ciudad o en las que estamos asentados, porque esto era un señorío antiguo de Ichma, de la ciudad del Río Hablador, del río Rímac, del oráculo de Pachacámac. Y acá había monumentos y templos en honor al Sol, a la Luna, al rayo a las estrellas, a Cavillaca.  Todo era un conjunto maravilloso. Esa es nuestra primera línea. Eso es lo importante de mi ciudad”, indicó.

“No pido que vuelvan virreyes, ni esclavos, 
ni la saya y manto, ni la inquisición, 
pero de la Lima que fundó Pizarro 
ni la plaza de armas es la misma hoy” (“Lima de Siempre”/Serafina Quinteras).

“Yo hubiera querido que usáramos esto de la primera fila, como en la vacunación, para mi ciudad, para mi vieja Lima, para mi querida ciudad, y que atendiéramos lo urgente. Lo urgente es lo importante en este caso. Lo importante es el tiempo transcurrido. Como repito, las huacas precolombinas y los monumentos antiguos, el Rímac, Barrios Altos, están listos para ser tocados, pero no de pintura, porque vemos con asombro que el trabajo más precario es aquel que se hace solamente pintando la fachada. Las viviendas son como los seres humanos, si nosotros no tenemos salud y no tenemos una estructura ósea que nos permita caminar, y no estamos sanos del cuerpo y también de alma, mal hacemos en pintarnos, mal hacemos en ponernos lo mejor que podamos de vestidos, de ropas, de adornos, porque nada vamos a lucir, porque el soporte está herido, y eso es lo que pasa”, indicó.

“Amo el adelanto con sus avenidas, 
con sus rascacielos, su electricidad, 
pero no mutilen nuestra vieja Lima, 
que hay tanto terreno por urbanizar (“Lima de Siempre”/Serafina Quinteras).

 “Recuperar la ciudad no es precisamente, únicamente, mostrar plazas y balcones, poner flores y colores; es recuperar que la gente que la habita sea feliz, que puedan caminar con seguridad, que tengan jardines para los niños, que hayan espacios libres, que hayan sitios donde transitar, y por supuesto, si a eso le suman ustedes la belleza de una ciudad como Lima es absolutamente innecesario decir que vendrán del mundo a mirarnos”, señaló el conductor de “Noche de Luna”

“Resuena el canto criollo en los solares
Resuena en Maravillas y Cinco Esquinas
Se prenden los barrios altos, y Monserrate
Y Se enciende Malambo, barrio del Rímac” (“Canto Criollo”/Alicia Maguiña).

“Hemos transformado la ciudad histórica, la ciudad cultural, la más importante ciudad de América, que lo decimos siempre;  en una ciudad que en la parte más antigua solamente se venden y se compran cosas. Le hemos quitado la vida, la religiosidad, la espiritualidad, la sensación de vivienda, por hacer solamente comercio. Sin duda es necesario el trabajo, sin duda alguna el progreso tiene que ver con eso, pero guardemos nuestra tradición”, añadió.

“Retumba el Cuartel Primero
retumba el jirón Lucanas
retumban los Barrios Altos
y todo el barrio del Rímac.
!Incendiadas las gargantas
se queman las voces altas!” (“Canto Criollo”/Alicia Maguiña).

“Les repito: primera línea lo precolombino, y los más importantes de hace 500 años, los barrios más antiguos. Eso es lo que hay que atacar, y digo atacar en el buen sentido de defender, de ponerle cimientos nuevos, de arreglar las tuberías, las estructuras, cambiar las maderas y por supuesto, pensar en la gente que las habita. La gente es lo que hace importante una ciudad. Una ciudad no es linda porque vengan los turistas, una ciudad es linda porque la habita gente que la cuida, que la quiere y que la merece”, puntualizó el arquitecto Luna Elías.