Inicio Estilo y Vida ¿Su niño tiene “mamitis”?, no se preocupe, le aconsejamos qué hacer

¿Su niño tiene “mamitis”?, no se preocupe, le aconsejamos qué hacer

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Mamitis en los niños

El apego exagerado del niño hacia su cuidador principal puede afectar su desarrollo social y emocional. Sepa qué hacer para evitarlo.

¿Su niño pequeño está muy apegado a papá o a mamá? ¿Lo sigue a todos lados y llora cuando no lo ve? Es probable que esa sea una señal de la comúnmente llamada “mamitis”, una reacción normal y natural no solo en bebés sino de niños con edad más avanzada que sienten miedo y ansiedad ante la separación de la persona con la que pasan la mayor parte del día.

La psicóloga clínica y educacional Rachel Watson señala que esta transición es algo habitual y está relacionada con el apego, el cual es un vínculo emocional afectivo que se establece en los primeros años de vida entre el niño y su madre, su padre o la persona que está a cargo de su cuidado, y que es necesario para darle seguridad.

“El vínculo emocional fuerte y seguro con la mamá o el papá es importante en el desarrollo socioemocional del bebé, pues se convertirá en seguridad, autonomía y autoestima. Se puede fortalecer teniendo momentos de conexión especial con el bebé, ya sea por el contacto físico o a través de los juegos”, aseguró la experta.

Sin embargo, a veces llega un momento en que este vínculo emocional crea una dependencia exagerada en el niño, generalmente entre el año y los dos o tres años, cuando la madre se va desapegando, ya sea porque lo lleva a la escuela o empieza a trabajar. Esta dependencia también puede surgir con niños más grandes por eventos significativos, como la separación de los padres o el cambio de casa o de escuela, entre otros.

¿Cuándo es un problema?

Esta conducta se convierte en un problema cuando se vuelve incontrolable y el niño ya no puede hacer ninguna actividad sin la persona de apego, ya sea que no come o no duerme bien o se afecta su estabilidad física y emocional, o cuando los padres no pueden hacer su vida normal por la demanda del niño.

Si este es su caso no tiene por qué preocuparse o pensar que está haciendo algo indebido en la crianza de su hijo, pues no existe un patrón en el proceso evolutivo y hay niños que se van adaptando mejor que otros al desapego.

Lo importante es acompañar a su niño en este proceso, ayudándolo a formar su autonomía poco a poco, pues si no lo hacemos y respondemos a su miedo con nuestra presencia incondicional, la inseguridad se puede instaurar en el subconsciente del menor, haciendo que estas emociones negativas le acompañen en su proceso de crecimiento.

Para evitar la “mamitis” es importante que la madre, el padre o el cuidador del niño combine dos escenarios: el de momentos de vínculo emocional y espacios de separación.

¿Qué hacer para evitarlo?

1. Si no sabe cómo poner en práctica un desapego seguro aquí le dejamos algunos consejos de los expertos para que ayude a su niño a desarrollar su autonomía e independencia:

2. Encuentre el equilibrio y dele atención y cariño a su hijo, pero evite sobreprotegerlo.

3. Poco a poco vaya recuperando su espacio y procure que su hijo disfrute de los abuelos, tíos y amigos para fomentar buenas relaciones y normalizar el compartir con otros.

4. Haga ejercicios de separación por espacios de tiempo cortos y vaya incrementando el tiempo en función a la tolerancia del pequeño.

5. Evite forzar la separación, pues podría obligar a su hijo a reprimir sus emociones y generar más inseguridad.

6. Utilice un objeto para darle la seguridad a su hijo de que luego estará con él. Puede ser un juguete, una cobija o algo que le permita recordarla y le ayude a manejar la ansiedad que le produce separarse.

7. Juegue con su hijo y mientras se distrae puede distanciarse un poco pero hablándole y sin demorarse en volver junto a él. Con el paso de los días, podrá salir de la habitación y cada vez por más tiempo hasta que pueda decirle que ya regresa y su hijo no sienta miedo o llore.

8. Siempre dígale la verdad. No desaparezca de su vista sin avisarle. Aunque se entristecerá y tal vez llore a su regreso sabrá que lo que le dijo no era mentira y cada vez que se ausente tendrá menos temor.

9. Vive la situación en forma positiva y piense que su hijo al tener “mamitis” le está expresando su carencia de seguridad con mucha claridad para que usted pueda buscar soluciones.