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¿Es bueno ser confiado?

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Crecimiento y motivación

Esta cualidad es clave para la vida en familia, con la pareja, en la escuela o en el trabajo. Sepa que significa ser confiado en tiempos de pandemia.

La pandemia del coronavirus ha transformado los planes de casi todo el mundo. De un momento a otro nos obligó a vivir confinados, sin contacto social y en muchos casos también sin salud o sin empleo y con una gran incertidumbre sobre lo que pasará en el futuro. Este nuevo escenario ha impactado en la vida de las personas, las ha frustrado y ha minado su confianza, afectando sus relaciones familiares, laborales y sociales.

El sicólogo y sicoterapeuta Manuel Saravia, que también es director del Instituto Guestalt de Lima, explicó que la confianza es un valor que está ligado con la autoestima y es muy importante porque mide la capacidad que tienen las personas de darse soporte emocional a sí mismas o comportarse de manera adecuada con otros.

Crecimiento y motivación

Diversas investigaciones han determinado que la confianza trae resultados positivos, pues se asocia con un mayor crecimiento económico, así como una mayor innovación, estabilidad y responsabilidad. Por lo tanto, la confianza también es clave para una mejor respuesta ante la crisis sanitaria.

“Tener confianza en nosotros mismos nos permite organizarnos y fijarnos planes y metas a corto, mediano y largo plazo. Pero la confianza no solo está en uno; también está en la vida de las personas y es importante para nuestras relaciones con la familia, con la pareja, en la escuela, el trabajo o con las inversiones en el país y hasta en la política. Si no hay confianza, relacionarnos con el mundo será muy difícil”, comentó Saravia.

Y es que aunque la confianza es algo que se gana poco a poco, se puede destruir en un segundo, por eso es importante construirla y mantenerla. Y si no sabe cómo hacerlo, el doctor Saravia nos comparte algunas pautas:

  • Para ganar confianza en sí mismo debemos realizar actividades que nos funcionan. Por ejemplo, si un adolescente es bueno en un deporte, hay que motivarlo a que lo siga practicando. Otra manera de reforzar la autoconfianza es poniéndonos metas y objetivos para cumplir a corto plazo, como hacer las tareas en una semana o arreglar alguna parte de la casa el fin de semana.
  • Teniendo en cuenta que la confianza se construye desde la infancia se debe evitar insultos o eventos traumáticos en esta etapa de la vida. Por el contrario, hay que exaltar las virtudes de nuestros hijos, fomentar la independencia y dejar que ellos tomen sus propias decisiones.
  • Deje de atribuir sus éxitos a la suerte y sea consciente de que merece el reconocimiento obtenido. Reconozca sus propios logros y las cualidades personales. Para ello, puede hacer un listado de tres éxitos que haya conseguido en su vida, ya sea en el ámbito laboral, académico o personal, e identificar la cualidad que lo llevó a lograrlo.
  • Evite la autoexigencia extrema. En lugar de vivir en la fantasía de lo que debería lograr o cómo debería ser su vida, piense en objetivos medibles y verificables. El perfeccionismo utópico en que caemos a veces hace que disminuya la seguridad y la confianza, y una persona que no confía en sí misma tampoco confía en los demás.
  • Para ganarse la confianza de su entorno lo más importante es vivir en transparencia. Esto significa que debemos ser más abiertos, solucionar los problemas pendientes y sobre todo hablar claro, pues no es lo mismo decir a una persona que pide un aumento “ya vamos viendo”, que decirle francamente “por ahora no”.
  • Además, recurra a un reforzador externo, que puede ser mamá, papá, un profesor, un amigo o alguien significativo, para que le ayude con una retroalimentación sobre lo que está haciendo bien o mal, para que así pueda mejorar y ganar más confianza.

Saravia manifestó que cuando la falta de confianza es exagerada puede escalar y llegar a la paranoia. Por ello, señaló que las personas no deben tener miedo de equivocarse y deben aprender de los errores. “Para ello el discurso de los padres debe variar e incorporar el ‘me equivoqué’, y ‘perdón’ pues eso evitará que el niño sea duro consigo mismo”, aseveró.